Nuestros proyectores para eventos en directo disponen de refrigeración láser integrada de primera calidad para evitar el sobrecalentamiento. Sin embargo, ¿qué sucede si está operando en condiciones extremas? ¿O si la instalación se realiza en un entorno cerrado y poco ventilado? Ahí es donde entra en juego nuestro refrigerador externo.
Los refrigeradores externos de líquido a líquido reducen la disipación de calor del proyector en un 70%. El líquido del proyector se enfría con agua fría suministrada por el sistema de aire acondicionado del edificio. Ambos líquidos no entran en contacto entre sí. El líquido extra frío (7°C-10°C) proporciona una refrigeración más constante y estable, independiente del entorno ambiental, lo que prolonga aún más la vida útil de los componentes del proyector.
Estas unidades de refrigeración independientes (completas con cable y tubo (8 m)) pueden colocarse a una distancia de hasta 24 m del propio proyector. Los coloca en una sala diferente, o incluso en otra planta, para no entorpecer el montaje in situ y la audiencia. Como resultado, los ventiladores del proyector no necesitan trabajar tan duro para mantener una temperatura de funcionamiento saludable, reduciendo el ruido con hasta 3dB a medida que disminuye la velocidad de los ventiladores.
Esto es especialmente útil cuando se trabaja con aparatos en cajas climatizadas o cuando se instalan varios proyectores en torres de proyección, lo que hace más difícil eliminar el calor. El refrigerador, controlado y alimentado por el proyector, garantiza que la temperatura de los bancos láser y de todos los demás componentes de la fuente de luz sea óptima, lo que también mejora el rendimiento óptico general y la vida útil del láser.